Gracias al pharmaton (y ni por esas)
Ya está aquí diciembre, y todos seguimos igual, con nuestras mismas miserias a cuestas (tabaco, kilos de más, vagancias, etc) que arrastramos hasta fin de año. Nuevos (¿nuevos?) propósitos de enmienda para año nuevo que no durarán ni lo que la cuesta de enero.
Reconozco que este post va muy adelantado, pero es que yo sí que me siento acabando el año y acabado. No puedo con mi nivel de exigencia que no es demasiado, me estoy quedando sin gasolina y eso que me jinco 2 pharmatones diarios, lo cual me hace estar muy despierto durante el dia pero necesito dormir más horas de las que tengo! No hay quién me saque de la cama.
En mi mente ahora solo hay una fecha, la del examen; no soy ni siquiera persona. Trabajo 8 horas, estudio 4 (eso intento, nunca lo consigo), lavo, plancho, friego, compro, cocino... Nunca llego a tiempo y siempre cansado. ¡Que alguien me saque de aquí!
Y espero que algo de esto haya valido la pena.