Amy winehouse, otra vez
Tuve la suerte anoche de descubrir que el concierto de Amy Winehouse se retransmitía en directo y gratis por La2, suerte que luego se torció cuando en un intermedio empezaron a hablar de hípica y luego hubo un sorteo, creo que de la primitiva, total que ví la primera media hora y la última canción de un concierto de una hora en total, aproximadamente.
Contaban los locutores que Amy estaba en arresto domiciliario (supongo que por el codazo que le propinó a un espectador en Glastonbury) y que el juez solo le permitía salir para actuar, de manera que tuvo que coger un avión desde londres y luego ir en coche hasta el concierto a última hora. Se retransmitió como el coche llegaba a la parte trasera del escenario, se bajaba, se arreglaba el moño en medio segundo (ese que ella dice que aumenta o disminuye inversamente proporcional a su estado de ánimo) y allí iba ella con solo un minuto de retraso, bajando por las escaleras y empezando el concierto. Sin haber ensayado, probado el sonido, nada absolutamente.
Con una copa de vino en la mano, vestida como las inglesas de los barrios bajos , con una extraña mezcla de obscenidad e inocencia, que también dejaba transmitir en sus tímidos pero insistentes contoneos. No cantó excesivamente bien, no estuvo centrada en el concierto, mirando al infinito, drogada o no, tímida como ella sola, cantando de forma automática, para de vez en cuando, unirse a la coreografía (la gran coreografía no por buena sino por entregada). Aparenta muy bien lo que se dice de ella, tal vez incluso sea cierto. En algún momento se creció cuando veía que el público le mostraba su cariño, entonces aterrizaba en el espectáculo y conectaba en alguna estrofa. No se tambaleó en exceso y estaba mejor de peso que en Lisboa. Tal vez vaya recuperándose poco a poco de su cuesta abajo reciente. Ojalá.
Se pueden explicar en ella tantas cosas de la personalidad y los afrontamientos en la vida, se pueden hacer tantos paralelismos con la gente de a pie. Y sin embargo ella es amada, y la gente de la calle en su situación son odiados. Es paradójico, ya digo, la fuerza de los medios de comunicación y la popularidad. Esto me hace también sentir culpable, tengo debilidad por los músicos y escritores, y al igual que una maruja alcohólica y maltratada me interesaría bien poco en lo personal, en cambio Amy, con los mismos cimientos (de hecho, si no cantara de esa forma, ahí estaría, con varios hijos, alcohólica, divorciada y maltratada, me apuesto lo que haga falta) llena mi atención, empatía y sensibilidad.
La veo, no hace falta saber nada de salud mental para ver lo que yo veo en sus ojos. Carencias afectivas desde pequeña, entorno duro y crispado, talento pero nula autoestima, adolescencia más problemática aún, poca capacidad para mantener el esfuerzo por la poca recompensa, talento que hace menos necesario el esfuerzo. Una popularidad que no llena sus carencias personales. Una vida llena de adicciones que le dan toques de felicidad toxica y artificial pero que no puede dejar. Lo que mas quiere en el mundo, su marido, en la carcel. Una pobre niña que solo quiere paz y cariño envuelta en un mundo de aviones, espectadores, drogas, y muchos nervios. Millones de libras en función de lo bien que cante o el taco que arme, marioneta, una vez más de todo el espectaculo que circula a su alrededor.
En mi opinión es un gran talento desaprovechado, nacido en una familia equivocada, en un tiempo equivocado, y con una vida muy equivocada. Para colmo el show también era equivocado, el estilo de amy es el de un teatro, un club, una sala pequeña, de noche, con intimidad. No un macroescenario con luz del día.
El concierto acabó a la hora exacta, ella ni siquiera dijo adios, ni ofreció un bis, salió corriendo y se montó en un coche que la llevaría de vuelta al aeropuerto y de vuelta a Londres. Mientras los músicos se despedían ella ya estaba fuera de Rock in Rio.
Ella es todo sensibilidad, todo fragilidad, todo creatividad, todo sinceridad. Y todo eso la ha llevado a ser un caballo desbocado.
Me temo que la ves con demasiados buenos ojos. No es más que otra cantante alcohólica, toxicómana y desastrosa. Puede que tenga buena voz, pero da pena oirla cantar y verla actuar. Desgraciadamente, es probable que acabe con ella una sobredosis o un suicidio y en pocos meses nadie la recordará. No sé como puedes admirarla tanto.
Saludos. Y perdona por la crítica.
By onomatopeya on 07/05,2008, at 21:12
Admiración? No me expreso bien, supongo. Me parece que tiene una sensibilidad artistica grande, pero eso mismo y su vida la ha llevado a hundirse en la miseria. Me gusta su voz y como canta, pero es un escombro humano. Y eso es una pena.
By perroandaluz on 07/05,2008, at 21:20
Mmm, no me posiciono. Aunque sí creo que es una pena la suma de equivocaciones que poco depende de uno...
El caso es que no sé muy bien porqué extrañas conexiones me ha apetecido preguntaros si conoceis a Cassia Eller?
http://es.youtube.com/watch?v=UkGF4RdxrWs
By Patricia on 07/06,2008, at 01:26
No la conocía, he escuchado el tema es está bien, recuerda algo a las melodías de Dylan y los acusticos de los stones. Cantautora rockera, una pena no entender portugués. Parece sanota, nada que ver con Amy, no?
By perroandaluz on 07/06,2008, at 03:28
Uy, siempre me olvido de ese detalle idiomático... (como se parece tanto al gallego...).
Tuvo bastantes problemas con el alcohol y las drogas. Te recomiendo buscar algo en Google.
Saluditos calurososss
By Patricia on 07/06,2008, at 03:54