Pensamientos de vuelta a casa


Caminaba de vuelta de mi clase de la tarde para el noble (y complicado) arte de ser matrón, por Granada, sol de tarde, 20.15 horas, ambiente distendido en las calles, estudiantes mirando carteles y hippies y sus perros haciendo música o intentándolo, viejas comiendo pipas en los bancos de los parques, y parejas adolescentes arrumacandose (de arrumaco). La temperatura era ideal, todo fluía, me dejaba caer entre la gente y escuchando a Duffy (¿la habeis descargado ya?).

 

 

Y me puse a recordar algo que me dijo mi alma gemela anoche, que siente que yo soy su marido, que sin mi nada tiene demasiado sentido y que si puede vivir a mi lado, lo hará porque si no lo hace,  sentiría un desperdicio su vida. Y en ese lento caminar, mientras pasaba por las facultades (mochilas, carpetas, bicis y harapos) recordé cuando la noche que la conocí, todo lo que me sorprendía mientras me contaba cosa que hacía que viera veía que eramos la misma persona, casi idénticos, almas gemelas. Almas que fueron limándose de forma diferente por diferentes vidas y vivencias, pero en la esencia idénticos.

Me preguntaba porque hice la tremenda burrada de someterla a esa disyuntiva, de querer irme e irme finalmente, me dí cuenta que a veces nos obcecamos por tonterías, por superficialidades. Amo mi tierra, es cierto, pero al igual que la tele (ahí está, apagada) cuando la tengo la desprecio.

 

No he conocido mujer como ella, que recoja todo lo que para mí parece imprescincidible en una persona y que a la vez lo lleve a un grado alto. Guapa, atractiva, humilde, bondadosa, divertida, interesante, buena conversadora (capaz de hablar y escuchar), muy inteligente aunque lo disimula, es un crack jugando al trivial. Y además, no sé muy bien porqué, me quiere

Hoy estaba pensando que tal vez, pasados estos dos años y si todo sigue bien entre nosotros, ¿por qué no volver a canarias, si ella quiere? Eso se lo iba a decir por telefono esta noche, pero, ya sabeis, la comunicación a veces no es ideal.

 

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Tus palabras me han hecho sonreír, desde el principio hasta el final.
:)



Ser feliz implica recibir injurias y disparos desde los cuatro costados,implica quedarse con dos o tres amigos y con una unica certeza.
Ser feliz implica correr riesgos,beberse hasta las lagrimas para cruzar el desierto...porque ser feliz implica llorar de rabia;hay que estar muy seguro de lo que se quiere para que otros no te convenzan acerca de lo que te conviene,que es en realidad lo que no te convino jamas.
Ser feliz es quedarte con pocas personas que valen mucho,es ver como te miran con envidia aquellos que tuvieron miedo de la felicidad.
Porque estar triste es muy facil,en cambio ser feliz...ser feliz es una guerra y hay que estar dispuesto a pelear.



ES precioso lo que escribes y cuentas. Tu pareja debe sentirse muy halagada tras leer esto porque es una manifestación de amor preciosa.
Saludos



Ojalá sea como dices, onomatopeya.



Una preciosa declaración de amor.
Un saludo,




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